sábado, septiembre 29, 2007

Felipe Pirela, BOLERISTA DEL UNIVERSO








Muchos de mis amigos más cercanos saben que soy adicto convicto y confeso a la música de rocola, que no tengo vergüenza al expresar mis gustos por lo popular (el lenguaje, la música, la cultura en general) ni por esos cantantes que sin mucho esfuerzo aparente se van volviendo parte de nuestra vida. Con ellos vivimos, padecemos, soñamos y pensamos el mundo. Y si alguien me forzara a escribir tres nombres venezolanos ineludibles en ese inventario, pues respondería sin ambages que son FELIPE PIRELA (en el más alto pedestal del podio), ALFREDO SADEL Y LILA MORILLO. Palurdeces o aberraciones de clase de las que no he podido desprenderme, pero que además proclamo con orgullo. En el caso de la música, soy rocolero obsesivo compulsivo ¿y qué?.



Hoy confieso que admiro mucho más a Felipe Pirela, que me he metido en su vida y he rememorado los tiempos en que aspiraba a escribir una novela o un cuento que lo fijara definitivamente en la memoria de este país. Que le dijera a otros de lo que se han perdido quienes no lo han escuchado o no se han familiarizado con los boleros que consagró esa voz mágica, maravillosa, misteriosa, envolvente, única. Gracias Felipe.



También he creído siempre que, como a los escritores, a cada cantante popular que ha sido marginado por sus propios congéneres, le llega su sábado. Y al menos yo creo que estamos disfrutando hoy la plena hora de Pirela. Gracias Luis Ugueto, aunque no nos conocemos, creo que la admiración por “Pipito” (como le decían familiarmente a Pirela) nos acerca.



Aterrizo entonces con esta duda melódica para manifestar, sin importarme si resulto cursi, estrambótico o hiperbólico, la plena satisfacción y contentura que he respirado desde que (en agosto pasado) comencé a leer el libro “Lo que es la vida” Felipe Pirela (Caracas: El perro y la rana, 2006). Me lo obsequió mi entrañable amigo y compañero de andanzas Cigilberto Ramírez, auténtico y muy sincero cultor de (y por) lo venezolano. Y desde que lo hizo, no hemos hecho más que comentar a nuestros amigos el acierto fabuloso de su joven autor, Luis Ugueto, a quien tenemos que agradecer las 319 páginas sin desperdicio ninguno en las que, a partir de una incuestionable y amplísima investigación documental, nos muestra completa, sin fisuras, sin complejos, sin compromisos, con altos y bajos, la vida de “El bolerista de América”.



El autor del libro se ha metido de verdad en la trayectoria vital de este innegable ídolo nuestro (nacido en Maracaibo, en 1941, y lamentablemente asesinado por una oscura y, a mi juicio, todavía misteriosa mano, en Puerto Rico, 1972). Ugueto ha colocado a Felipe en el justo sitial de gloria que como héroe musical nuestro le corresponde. El libro despierta inquietudes, gratifica, incita a la curiosidad. La manera como presenta la secuencia de entrevistas realizadas a diversos personajes que conocieron de cerca a Pirela le otorga a su escritura una atmósfera de narración majestuosa de la que se hace difícil desprenderse.



Y si a eso se le suma la profusa y muy bien hilvanada documentación de prensa, pues nada, el libro se vuelve una fuente inagotable de presencias de Felipe. Su veloz y muy exitosa carrera como cantante se nos confunde con una vida accidentada, marcada por la envidia y cierto egoísmo de un contexto en el que marcó pauta frente a otros grandes cantantes, signada por la fatalidad de un matrimonio a todas luces infeliz, impregnada por múltiples desprecios y agravios sufridos dentro del patio, salpicada de algunas actitudes sospechosas en el entorno del cantante, y también, claro, de voces y presencias amigas que contribuyeron a su éxito. Aparte de aludir a las preocupaciones recurrentes por el destino de su hija Lennis Beatriz Pirela (en la foto, con el autor del libro), de sus hermanos y de su madre coraje, doña Lucía Morón González, desde siempre confiada en la voz privilegiada del hijo.



Pero Ugueto no ha escrito sólo la vida de un cantante al que admiramos y hacemos más nuestro en la medida en que vamos avanzando en los capítulos del libro. Ha mostrado además la aureola de falsedades, las pequeñeces de algunas personas de nuestro ambiente musical y político, ha desvelado algunos entretelones del mundillo venezolano d ela farándula, cuando no una radiografía de traiciones, zancadillas y ratapeludeces emanadas del entorno. Y, sobre todo, ha consagrado para las futuras generaciones, la figura majestuosa, imponente, de nuestro mejor bolerista, requeteadmirado e idolotrado en otras latitudes (Puerto Rico, México, Colombia, por ejemplo) pero, vaya paradoja, no pocas veces dejado de lado hasta ahora entre nosotros. Gracias, Luis Ugueto, con investigaciones obsesivas e impecables como la suya, se contribuye de verdad a configurar una imagen realista, sin tapujos, del país que hemos sido, somos y podremos ser.



Lo que es la vida, mi admirado Felipe, qué maravilla que entre nosotros haya comenzado a llegar por fin tu sábado. No me cansaré de repetir y reiterar mi agradecimiento por ese sendero hacia la ruta vivencial de ese héroe musical en el que logra sumergirnos el libro. De ahora en adelante habremos de llamarlo a grito sostenido y con orgullo sincero El BOLERISTA DEL UNIVERSO.


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Nota: La fotografía inserta en esta duda procede del blog del autor del libro (http://elboleristadeamerica.blogspot.com/). La dirección he localizado a través de la publicación de una entrevista en el semanario Todos adentro. Caracas, 28 de julio de 2007, p.7.



11 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante, Luis, y ratifica algo que, por ser una verdad de Perogrullo parecen olvidar demasiados cuellos apretados: la única división válida de la música es, buena y mala, no clásica y popular, sino música con calidad y música descuidada.
Un cordial saludo.
Eduardo Casanova.

Anónimo dijo...

La admiración por Felipe Pirela adquiere en Luis Barrera el sentido de lo formal, interpreta el sentimiento de tanta gente, su uicio sobre el libro es claro y nada se guarda nuestro gran crítico,nos transmite su emoción. Justiciero, pone las cosas en su lugar, cuanto ha crecido FP en estos tiempos y tras la infamia, ya está en los altares para siempre. Gracias a ti LBL por esos raigales afectos, por la valentía, por el oido y el corazón.El libro no ha tenido buena distribució, no se consiugue ni el las librerías del sur ni en la s del norte. miguel angel campos.

Unknown dijo...

Estimado Tocayo: En la página 122 de "Entre gigantes de piedra", destaco que Felipe Pirela no aparece entre mis cantantes favoritos, simplemente porque los tres lustros de esas memorias sólo llegan hasta 1958. Alfredo Sadel ha sido y es mi tenor favorito. Sobre Pirela leí hace muchos años "Entre el oro y la carne" de José Napoleón Oropeza. Según veo, el libro de Ugueto sufre de algo común a los escritores venezolanos: mala distribución. Cierro esta nota diciendo que en MCS, siglas del departamento donde terminé trabajando en la refinería de Amuay, los compañeros me llamaban "el rocolero de MCS".
Luis Loreto

Luis Barrera Linares dijo...

No soy adicto a responder a los comentarios que otros hacen acerca de mis dudas porque creo que éste espacio es para los lectores. Pero los agradezco profundamente siempre. Me entrometo esta vez porque hay dos generosos lectores y comentaristas que se han referido a la ausencia del libro sobre Felipe en las librerías. Otros me han escrito en privado para saber dónde lo consiguen. Me he comunicado con su autor, a quien no conocía, y me ha manifestado que es cierto, que ya no está en las librerías, que se ha agotado. Según él, la editorial está gestionando una reimpresión. Ésa es la información que tengo para quienes deseen adquirir el libro. Gracias por querer compartir el interés hacia ese cantor fundamental. Luis Barrera Linares

Luis Barrera Linares dijo...

No soy adicto a responder a los comentarios que otros hacen acerca de mis dudas porque creo que éste espacio es para los lectores. Pero los agradezco profundamente siempre. Me entrometo esta vez porque hay dos generosos lectores y comentaristas que se han referido a la ausencia del libro sobre Felipe en las librerías. Otros me han escrito en privado para saber dónde lo consiguen. Me he comunicado con su autor, a quien no conocía, y me ha manifestado que es cierto, que ya no está en las librerías, que se ha agotado. Según él, la editorial está gestionando una reimpresión. Ésa es la información que tengo para quienes deseen adquirir el libro. Gracias por querer compartir el interés hacia ese cantor fundamental. Luis Barrera Linares

Cuberos Meca dijo...

Luis, "lo que es la vida", yo que admiro tanto a Felipe Pirela y que no puedo, al menos ahora, leer este libro del que hablas. El exilio tiene esas cosas dolorosas y lamentables.

Ya lo encargaré. Por ahora tendré que conformarme, como casi siempre, con seguir oyéndole.

Y "pobre del pobre" y pobre del que no conozca la sublime voz y el sentimiento con el que este gran hombre le cantó a su pueblo, que no era el venezolano, sino el latinoamericano y, acaso, el del mundo entero.

Vaya un saludo cordialísimo.

Yolanda Fernández G. dijo...

A mí me encanta Felipe Pirela y Javier Solís...también, aunque usted no lo crea.
Para cortarse las venas...
Un gran saludo.

Nita dijo...

Gracias, Luis, por producir esta informacion sobre nuestro bolerista de america y universal. Por ella me entero de estos dos libros escritos sobre Felipe Pirela, los cuales ahora buscare. Soy dominicana y vivo en Nueva York. El bolero es el genero que mas sacude mis emociones. Y Pirela es, entre todos sus interpretes, el que lo expresa mejor. Sin menosprecio de las voces magistrales que han laureado al bolero, Pirela nos da el mas amplio espectro de conexion entre su voz y la historia que nos cuenta como si fuera propia. Busco desde hace anos una de sus canciones -Dos vidas- sin poder encontrarla. Si me puedes decir donde conseguirla, te lo agradecere. Nita Adames

Anónimo dijo...

Buenas noches, Saludos Cordiales, te felicito por esta puerta para conocer un poquito mas de FelipePirela, nuestro Idolo Zuliano, Maracucho, Venezolano; recuerdo que tenía 12 años cuando ví pasar por el fondo de mi casa el cortejo funebre con los restos mortales del Bolerista de America, yo diría del Universo todo, no se existe un cantante con los niveles de voz y canto que posía Felipe.

Tu sabes que he estado varias veces en Puerto Rico, persiguiendo esos últimos momentos en la isla, estuve en el hotel que se alojaba, los lugares que posiblemente frecuentaba en el viejo San Juan, respirando el aire que él respiró, en fín, tal vez pude heber percibid sus últimos días de existencia.

Desconozco si hubo una investigación policial y sus resultados, de las ciscunstancias de su fallecimiento, me gustaría conocerlas.

Hasta Luego.

Jorge Ríos.

Anónimo dijo...

Exigimos el libro "LO QUE ES LA VIDA" de Luis Ugueto..

Saludos, Jorge Ríos; Maracaibo, Venezuela; riosjl@cantv.net

Imagencorp dijo...

Me gustó el artículo sobre Felipe Pirela porque es interesante saber de un artísta a quien mis progénitores les gustó desde siempre y yo cuando era pequeña porsupuesto lo escuchaba y me gustaba también. Es bueno saber lo que otros descubren y comprender porque fue descubierto y siempre encantador para mis padres más tangueros que otra cosa.
Gilda Jiménez Roldán.